Formación Profesional
Inicio de Negociaciones: El Comercial como Mediador Profesional
Un dossier práctico para comerciales de traspasos en hostelería que quieren dominar el arte de la negociación real y cerrar más operaciones.
Dossier Profesional
Inicio de Negociaciones
El comercial como mediador profesional
Este no es un manual teórico. Es una herramienta de trabajo real para comerciales que ya están en el campo, cerrando traspasos en hostelería día a día.
Después de más de 20 años gestionando negociaciones, hay una verdad que se repite: la mayoría de las operaciones no se caen por el precio, se caen por negociaciones mal gestionadas o que nunca llegaron a iniciarse.
Aquí vas a encontrar método, frases reales, y la seguridad que necesitas para llevar adelante negociaciones que otros dejan morir en la primera objeción.

¿Para quién es esto?
Comerciales con mínimo 1 año de experiencia en traspasos de negocios de hostelería que quieren mejorar su capacidad de cierre y control del proceso negociador.
Introducción: La Negociación es Parte del Proceso
La realidad del sector
Muchas operaciones no se caen por precio, sino por negociaciones mal gestionadas o que nunca se iniciaron. Un comercial que no sabe negociar está dejando dinero sobre la mesa.
La negociación es obligatoria
No negociar es perder control del proceso. Cuando dejas que las partes negocien solas, pierdes toda capacidad de gestión y la operación se enfría o se rompe.
El comercial es la pieza clave
Eres el único que puede mantener viva una operación cuando las tensiones suben. Tu rol no es defender a nadie, es defender la operación y llevarla a buen puerto.
Después de gestionar cientos de traspasos, hay un patrón que se repite una y otra vez: las operaciones que avanzan son aquellas donde el comercial toma el control de la negociación desde el primer momento. Las que se estancan o se rompen son aquellas donde el comercial adopta un rol pasivo, esperando que "las cosas fluyan solas".
La negociación no es algo opcional que aparece cuando hay un problema. Es parte estructural del proceso de traspaso. Desde la primera llamada hasta la firma en notaría, estás negociando constantemente: expectativas, condiciones, plazos, precio, forma de pago, inventario, cesión de contratos. Todo es negociable, y por eso todo requiere gestión profesional.
Objetivo de este dossier
Darte método y seguridad para iniciar y sostener negociaciones reales. No teoría de negociación empresarial, sino herramientas prácticas que puedes aplicar mañana mismo en tus operaciones activas.
Vas a aprender a identificar compradores reales, a gestionar contraofertas sin perder el control, y a mantener viva una operación incluso cuando las posturas parecen irreconciliables.
Recuerda esto: El comprador que no quiere negociar no es un comprador, es un curioso. El vendedor que no acepta ninguna conversación está fuera de mercado. Tu trabajo es detectar quién está dispuesto a avanzar y quién solo está perdiendo el tiempo. Y una vez detectado, tu trabajo es gestionar esa negociación como el profesional que eres.
Bloque 1
Comprador Curioso vs Comprador Real
Uno de los errores más caros en este sector es dedicar el mismo tiempo y energía a todos los contactos. No todos los que preguntan están comprando. Y si no sabes diferenciar entre un curioso y un comprador real, vas a perder semanas persiguiendo fantasmas mientras operaciones reales se te escapan.
Comprador Curioso
  • Pregunta mucho pero no se compromete con nada
  • Evita tomar decisiones concretas
  • Siempre tiene "un pero" para no avanzar
  • No quiere negociar porque no tiene intención real
  • Pide información constantemente pero nunca presenta oferta
  • Cancela visitas o llega tarde sin justificación

Señal de alerta: Si después de 3 contactos no ha dado ningún paso concreto (visita, oferta, documentación), probablemente es un curioso.
Comprador Real
  • Quiere avanzar y marca plazos
  • Acepta entrar en negociación
  • Entiende que el proceso tiene fases
  • Presenta oferta, aunque sea ajustada
  • Hace preguntas técnicas y específicas
  • Pide documentación relevante y la revisa

Señal positiva: Cuando te dice "vale, vamos a hacer una propuesta" o "¿qué necesitas para abrir negociación?" estás ante un comprador real.
Mensaje clave
El comprador real siempre avanza. El curioso siempre encuentra razones para quedarse quieto.
Tu trabajo no es convencer al curioso de que compre. Tu trabajo es identificarlo rápido, catalogarlo como lead frío, y dedicar tu tiempo a los compradores reales. Los curiosos consumen energía sin generar resultados. Los compradores reales cierran operaciones.
¿Cómo lo detectas? Simple: propón un siguiente paso concreto. "Perfecto, entonces quedamos mañana para la visita a las 11h". Si pone excusas vagas o desaparece, ya tienes tu respuesta. Si confirma y aparece, tienes un lead caliente.
01
Identifica la señal
Detecta si avanza o se estanca
02
Propón acción concreta
Visita, oferta o documentación
03
Observa la respuesta
¿Acepta o pone excusas?
04
Cataloga al lead
Real o curioso, y actúa en consecuencia
Bloque 2
El Rol del Comercial en la Negociación
Aquí es donde muchos comerciales se equivocan. Creen que su trabajo es "estar en medio" y transmitir mensajes de un lado a otro como si fueran un contestador automático. Eso no es mediar, eso es ser un mensajero. Y los mensajeros no cierran operaciones, solo las transmiten hasta que se rompen.
El comercial NO toma partido
No estás ahí para defender al comprador ni al vendedor. Tu lealtad es con la operación, no con las personas.
El comercial NO defiende a uno contra otro
Si el vendedor siente que estás del lado del comprador (o viceversa), pierdes credibilidad y control del proceso.
El comercial defiende la operación
Tu objetivo es que se cierre. Eso significa trabajar para acercar posturas, no para imponer la de uno sobre otro.
Desarrolla el rol de mediador profesional
Un mediador profesional no se limita a transmitir. Traduce, gestiona, y mantiene vivo el proceso. Eso implica:
  • Traducir intereses: El vendedor dice "no bajo de 180.000€", tú traduces al comprador: "El vendedor está abierto a negociar desde esa base, pero necesita una oferta sólida para empezar a moverse".
  • Reducir tensiones: Cuando las emociones suben, tú bajas el tono. No transmites la bronca, transmites la posición. No dices "está cabreado", dices "necesita garantías claras".
  • Mantener el proceso vivo: Si detectas que la conversación se enfría, eres tú quien reactiva. No esperas a que las partes se llamen solas, tú generas el siguiente paso.
"El comercial no opina, gestiona."
Esta frase resume todo. Tu opinión personal sobre si el precio es alto o bajo, si el comprador es tacaño o si el vendedor es testarudo, es absolutamente irrelevante. Lo único que importa es si puedes acercar posturas y cerrar la operación.
Cuando un vendedor te dice "este comprador es un mierda, le he dicho que no bajo ni un euro", tú no le respondes "tienes razón". Le dices: "Entiendo tu posición. Vamos a ver qué podemos hacer con las condiciones de pago o con el inventario para que la operación funcione". Ese es tu trabajo.
Y cuando el comprador te dice "este local no vale ni la mitad", tú no le respondes "pues no lo compres". Le dices: "Vale, entonces vamos a trabajar sobre qué precio sí te encaja y qué ajustes necesitas para que te cuadre. Hazme una propuesta concreta y la llevamos".

Tu rol es mantener abierta la conversación mientras haya margen. Si cierras puertas, pierdes operaciones. Si mantienes canales abiertos, aunque las posturas estén lejos, siempre hay posibilidad de cierre. Y esa posibilidad es tu materia prima.
Bloque 3
Cómo Iniciar una Negociación Profesional
La negociación no empieza cuando hay un problema. Empieza cuando hay una oferta clara sobre la mesa. Y una oferta clara no es "estoy interesado" ni "a ver si me haces precio". Una oferta clara tiene cifras, condiciones y compromiso.
1
Oferta clara
Precio, forma de pago, plazos. Todo definido.
2
Objetivos definidos
Qué busca cada parte y dónde hay margen.
3
Tiempos marcados
Plazos para respuestas y siguientes pasos.
Si no tienes estos tres elementos, no tienes negociación. Tienes conversación. Y las conversaciones no cierran traspasos, las negociaciones sí.
Frases reales para iniciar negociaciones
No improvises. Estas frases funcionan porque posicionan la negociación como algo profesional, no como un regateo de mercadillo:
"Vamos a trasladar esta propuesta al vendedor y abrimos negociación desde aquí."
Esta frase deja claro que hay una base de trabajo y que empieza el proceso formal.
"Perfecto, abrimos negociación con esta base. A partir de aquí trabajamos las condiciones."
Comunica que la oferta es aceptable como punto de partida, aunque luego se ajuste.
"Vale, tenemos oferta formal. Ahora vamos a ver dónde podemos acercar posturas."
Reconoce que hay distancia pero también que hay voluntad de cerrarla.

Importante
Nunca digas "voy a intentar convencerle" o "a ver si cuela". Eso te posiciona como amateur. Di "vamos a trabajar las condiciones" o "abrimos negociación". Eso te posiciona como profesional.
Cuando recibes una oferta, tu primer trabajo es validarla. ¿Es seria o es una prueba? Una oferta seria tiene garantías: señal, documentación aportada, plazos definidos. Una oferta de prueba es "ofrezco X a ver qué dice". Si es de prueba, no la transmitas como si fuera definitiva. Di: "Tenemos una primera aproximación en X. Necesito que la formalices con señal para llevarla como oferta firme".
Una vez validada, transmítela con claridad al vendedor. No digas "han ofrecido X pero creo que es poco". Di: "Tenemos oferta formal de X con estas condiciones. Es una base de trabajo. ¿Desde dónde podemos negociar?". Así abres la puerta a la contraoferta sin cerrar la operación de entrada.
1
Día 1: Recepción de oferta
Validas cifras, condiciones y seriedad del comprador
2
Día 2: Transmisión al vendedor
Presentas oferta formal y abres negociación
3
Día 3-5: Gestión de contraoferta
Trabajas ajustes y acercas posturas
4
Día 6-7: Cierre de condiciones
Confirmas acuerdo y marcas siguiente fase
Recuerda: La negociación profesional tiene ritmo. No dejes pasar días sin mover ficha. Si el vendedor tarda en responder, llamas. Si el comprador se enfría, reactivas. El control del timing es tuyo, no de las partes.
Bloque 4
El Precio como Palanca, No como Bloqueo
El precio es el elemento más malinterpretado en toda negociación de traspaso. Muchos comerciales lo ven como un muro: si no hay acuerdo en precio, no hay operación. Eso es un error de principiante. El precio no es un muro, es una palanca. Y como toda palanca, sirve para mover cosas.
El precio abre conversaciones
Cuando un comprador te dice "ofrezco 120.000€ por un traspaso de 150.000€", no está cerrando la operación, la está abriendo. Te está diciendo: "Estoy dispuesto a comprar, pero en estas condiciones".
Tu trabajo no es rechazar la oferta porque está lejos. Tu trabajo es usarla como punto de partida para construir algo que funcione para ambas partes.
Ajustes de precio
Ejemplo real: "Vale, 120K está lejos de los 150K que pide, pero si subimos a 135K y el vendedor incluye el stock valorado, ¿lo ves viable?"
No discutes el precio, lo ajustas dentro de un paquete mayor que aporta valor.
Mejora de condiciones
Ejemplo real: "El precio se mantiene en 145K, pero el pago se fracciona: 50K entrada, 45K a los tres meses, y 50K al año. ¿Te encaja así?"
El precio sube pero las condiciones de pago lo hacen asumible.
Cesiones cruzadas
Ejemplo real: "El vendedor baja a 140K, pero necesita que asumas el alquiler desde la firma del contrato, no desde la notaría. ¿Lo podemos hacer?"
Una parte cede en precio, la otra en timing. Todos avanzan.
"El precio es negociable, la decisión no."
Esta frase es clave. El precio siempre puede moverse: arriba, abajo, o lateralmente con condiciones. Pero la decisión de comprar o no comprar, de vender o no vender, esa sí es binaria. Y tu trabajo es facilitarla, no bloquearla por una cifra.
Un error común es transmitir rigidez donde no la hay. El vendedor dice "no bajo de 150K", y tú transmites al comprador "no hay nada que hacer". Falso. Lo correcto es: "El vendedor mantiene 150K, pero está abierto a trabajar inventario, forma de pago, o timing de entrada. ¿Desde dónde lo ves tú?".
O al revés: el comprador dice "no subo de 120K", y tú al vendedor: "no quiere pagar más". Mal. Lo correcto es: "El comprador está en 120K firmes, pero puede adelantar el cierre, asumir reparaciones pendientes, o mejorar garantías. ¿Qué te ayudaría más?".
Recuerda esto: El precio nunca es el único punto de negociación. Siempre hay más variables en juego: plazos, inventario, condiciones de pago, garantías, timing de entrega, asunción de deudas, cesión de licencias. Un buen comercial no negocia precios, negocia operaciones completas.
Cuando tengas dudas sobre cómo encajar una operación que está trabada por precio, pregúntate: ¿qué otra cosa puedo mover para que el precio deje de ser el problema? La respuesta casi siempre está en las condiciones, no en la cifra.
Bloque 5
Gestión de Contraofertas
Las contraofertas son el pan de cada día en negociaciones de traspaso. Si no hay contraoferta, probablemente no hay negociación real. Un vendedor que acepta la primera oferta sin movimiento probablemente tenía el negocio sobrevalorado o está desesperado. Un comprador que acepta el precio de salida sin chistar probablemente no sabe negociar o tiene prisa. Ninguno de los dos casos es lo habitual.
Lo normal es que haya movimiento: el comprador ofrece X, el vendedor pide Y, y tú tienes que trabajar el espacio entre ambos. Eso es gestionar contraofertas. Y se hace con método, no con improvisación.
Contraofertas del vendedor
El vendedor recibe 130K y responde: "Me parece bajo, pero puedo bajar a 145K si el comprador se compromete a cerrar en 15 días".
Tu gestión: Transmites al comprador la contraoferta, pero no como un ultimátum. "El vendedor está en 145K y puede cerrar rápido. ¿Dónde te ves tú para avanzar?"
Ajustes del comprador
El comprador responde: "145K me parece alto, pero puedo llegar a 138K si incluye todo el inventario valorado".
Tu gestión: Vuelves al vendedor con la nueva posición. "Tenemos 138K con inventario incluido. Es una mejora sobre la oferta inicial. ¿Lo podemos cerrar desde ahí?"
Bloqueos intermedios
A veces las posturas se estancan: 138K vs 145K, y ninguno se mueve. Ahí es donde tú entras.
Tu gestión: Buscas puntos de equilibrio. "¿Y si cerramos en 141K, inventario incluido, y firma en 10 días? Todos cedemos algo, todos ganamos algo".
Frases profesionales para gestionar contraofertas
Estas frases mantienen el tono profesional y evitan que las negociaciones se personalicen o se enquisten:
"Esta es la posición actual del vendedor/comprador. Vamos a ver cómo podemos acercarla a tu rango."
No juzgas la posición, la presentas como un dato y trabajas desde ahí.
"Vamos a acercar posturas. Necesito que me digas hasta dónde puedes moverte para que yo trabaje el resto."
Pides compromiso sin forzar. Dejas claro que vas a trabajar, pero que necesitas margen.
"Creo que este es el punto de equilibrio. Si ambos ceden aquí, cerramos la operación esta semana."
Cuando detectas que hay margen suficiente, presionas suavemente para cerrar. El timing es clave.

Error común
Transmitir contraofertas sin contexto. No digas solo "el vendedor pide 145K". Di "el vendedor está en 145K pero flexible en condiciones si cerramos rápido". El contexto abre puertas.
Un truco que funciona cuando las posturas están cerca pero no terminan de encajar: fracciona las diferencias. Si hay 7.000€ de distancia entre comprador y vendedor, no pidas que uno ceda todo. Pide que ambos cedan 3.500€. Psicológicamente es mucho más asumible, porque ninguno siente que ha perdido la negociación.
Y cuando un vendedor o comprador te diga "esa es mi última posición", no lo tomes como definitivo. Muchas veces es una postura negociadora, no una línea roja real. Tu respuesta: "Entendido. Déjame ver qué puedo hacer con las condiciones para que funcione desde ahí". Y sigues trabajando.

Consejo final sobre contraofertas: Nunca transmitas una contraoferta sin haber hablado antes con quien la hace. Si el vendedor te manda un WhatsApp diciendo "bajo a 140K", llámalo antes de transmitirlo. Asegúrate de que es firme, de que entiende las implicaciones, y de que no va a cambiar de opinión dos días después. Una contraoferta mal gestionada puede romper una operación que estaba a punto de cerrarse.
Bloque 6
Cómo Mantener Viva una Operación
Aquí está el mayor talento de un buen comercial: mantener viva una operación cuando todo empuja para que se enfríe. Porque las operaciones no se rompen de golpe, se enfrían poco a poco. Un día sin contacto, dos días sin avances, una semana sin novedades, y cuando quieres reactivarla, ya es tarde. El comprador encontró otro local, el vendedor aceptó otra oferta, o simplemente ambos perdieron el interés.
"Una negociación sin seguimiento se enfría y muere."
Esta frase deberías tenerla tatuada. No es una exageración, es una realidad estadística. Las operaciones que avanzan son las que tienen seguimiento constante, plazos definidos, y un comercial que no suelta el control.
Seguimiento constante
No esperes a que las partes te llamen. Tú marcas el ritmo. Si quedaste en hablar el miércoles, llamas el miércoles. Si el vendedor no responde, insistes al día siguiente. Si el comprador se enfría, reactivas con una novedad: "Tenemos contraoferta del vendedor, ¿cuándo podemos hablar?".
Plazos definidos
Una negociación sin plazos es una negociación muerta. Siempre tienes que tener un "para cuándo". "El vendedor necesita respuesta antes del viernes". "El comprador quiere cerrar en 15 días o busca otra opción". Los plazos generan urgencia, y la urgencia cierra operaciones.
Control del proceso
Tú decides cuándo se transmite una oferta, cuándo se presiona, cuándo se da margen. Si pierdes el control, pierdes la operación. No dejes que comprador y vendedor hablen directamente sin que tú lo gestiones. No permitas que tomen decisiones sin consultarte. Eres el director de la negociación.
Herramientas prácticas para mantener viva una operación
  • Llamadas semanales obligatorias: Aunque no haya novedades, llamas. "Solo para confirmar que seguimos en marcha, ¿todo OK por tu parte?"
  • Genera micro-avances: Si no puedes cerrar la operación, cierra la siguiente fase. "Vale, quedamos que esta semana revisas la documentación y el lunes me confirmas."
  • Crea sensación de movimiento: Aunque la operación esté parada, tú generas actividad. "Estoy hablando con el vendedor para ajustar condiciones, en cuanto tenga algo te aviso."
  • Usa terceros como presión sutil: "Tengo otro interesado preguntando por el local, pero quiero daros prioridad porque fuisteis los primeros. ¿Podemos avanzar ya?"
Un error que veo constantemente: dejar que las partes "se lo piensen". "Vale, piénsatelo y me dices". Mal. Eso es perder el control. Lo correcto es: "Perfecto, tómate el fin de semana para pensarlo, pero necesito respuesta el lunes a primera hora porque el vendedor tiene otra visita el martes. ¿Te parece?". Así mantienes presión sin parecer agresivo.
Y si una operación se enfría a pesar de todo, no la des por muerta inmediatamente. Reactívala con una novedad. Llama al comprador: "El vendedor acaba de bajar 5.000€ el precio, ¿lo retomamos?". O al vendedor: "Tengo un nuevo interesado con mejor capacidad financiera, pero antes quiero saber si sigues con la operación del comprador anterior".
Las operaciones se mueren por abandono, no por imposibilidad. Si mantienes el contacto, los plazos, y el control, la mayoría de las negociaciones que empiezan bien terminan cerrándose. Tu trabajo no es solo abrir negociaciones, es sostenerlas hasta el cierre.
Cierre del Dossier
El Cierre No Llega Solo, Se Construye Negociación a Negociación
Si has llegado hasta aquí, ya sabes que esto no es un curso teórico. Es un manual de combate para comerciales que están en el campo todos los días, gestionando operaciones reales con dinero real. Y la verdad es simple: los comerciales que cierran muchas operaciones no son más simpáticos ni tienen más suerte. Son más disciplinados, más metódicos, y entienden que la negociación no es un evento puntual, es un proceso continuo que empieza en la primera llamada y termina en la notaría.
3x
Más cierres
Los comerciales que negocian profesionalmente cierran el triple de operaciones
60%
Menos caídas
Las operaciones con seguimiento activo tienen 60% menos probabilidad de romperse
15d
Ciclos más cortos
Una negociación bien gestionada reduce el ciclo de venta en 15 días de media
Mensaje claro y directivo
Negociar es avanzar. Cada vez que gestionas una contraoferta, cada vez que acercas posturas, cada vez que mantienes viva una conversación que parecía rota, estás avanzando hacia el cierre. No hay operación que se cierre sin negociación.
No negociar es estancarse. Si dejas que las partes "se lo piensen" sin seguimiento, si transmites ofertas sin contexto, si no gestionas las tensiones, la operación se estanca. Y una operación estancada es una operación muerta.
El comercial profesional sostiene la operación. Tu trabajo no es solo presentar locales o transmitir mensajes. Tu trabajo es sostener la operación cuando las cosas se ponen difíciles, cuando las posturas se alejan, cuando las emociones suben. Ahí es donde se ve quién es un profesional y quién es un aficionado.
"El cierre no llega solo, se construye negociación a negociación."
Esta es la frase que resume todo el dossier. No esperes a que las operaciones se cierren solas. No confíes en que "si es para ti, llegará". El cierre se construye. Se construye con método, con seguimiento, con gestión profesional de cada fase del proceso. Y esa construcción empieza hoy, con la próxima llamada que hagas.
Ahora que tienes el método, que conoces las frases, que sabes cómo gestionar contraofertas y mantener vivas las operaciones, solo queda una cosa: aplicarlo. Coge tu cartera de leads, identifica cuáles son compradores reales, abre negociaciones con ofertas claras, y no sueltes el control hasta que estéis en la notaría firmando.
Las operaciones que se cierran el mes que viene no son las que llegarán por azar. Son las que estás trabajando hoy. Así que deja de esperar y empieza a negociar como el profesional que eres.
Revisa tus operaciones activas
¿Cuáles tienen negociación abierta? ¿Cuáles se han enfriado por falta de seguimiento?
Aplica el método inmediatamente
Llama hoy mismo a las operaciones estancadas. Reactiva con una novedad. Marca plazos.
Mide tus resultados
En 30 días, compara cuántas operaciones has cerrado aplicando este método vs antes.

Ahora a trabajar. Las operaciones no se cierran leyendo, se cierran negociando.